Carboxiterapia: Los efectos secundarios y las reacciones adversas del tratamiento

Carboxiterapia es una técnica médica que utiliza el dióxido de carbono para diversos tratamientos. Sus beneficios están muy difundidos, y se ha hablado mucho de las indicaciones y las contraindicaciones. Ahora revisaremos las reacciones adversas que suelen ocurrir como consecuencia de la aplicación de Carboxiterapia.

El dióxido de carbono es un gas incoloro, inodoro y que se produce naturalmente en el ambiente como consecuencia de la combustión de la materia orgánica. Se produce además en nuestro cuerpo como consecuencia del metabolismo celular, tanto en estado de reposo como en actividad.

Carboxiterapia utiliza precisamente este recurso natural para beneficio de nuestro cuerpo, es así que, desde 1930 se viene practicando la aplicación subcutánea del CO2 con beneficios probados en muchos estudios científicos como en las publicaciones de Takashi Ito et all (1989) y Varlaro et all (2007) donde muestras los efectos del CO2 en la microcirculación de la piel.

Si bien hemos hablado que el CO2 es un producto natural sin mayores inconvenientes al momento de su aplicación, es necesario precisar que, la técnica de aplicación, la dosificación, y las normas de bioseguridad son imprescindibles para minimizar los posibles riesgos.

Reacción adversa es definida por la OMS como ?cualquier reacción nociva no intencionada que aparece a dosis normalmente usadas en el ser humano para profilaxis, diagnóstico o tratamiento o para modificar funciones fisiológicas?. De acuerdo con esta definición las reacciones adversas originadas por la aplicación del CO2 serían:

Hematomas en el lugar de la punción, que suelen ocurrir en personas predispuestas a desarrollarlos.

Dolor al ingreso del gas, este dolor puede ser percibido como sensación de quemazón, sensación de ardor, sensación de prurito o sensación de presión o distensión de la piel. Esta molestia dura pocos minutos y por lo general pasa terminada la sesión. También puede haber sensación de pesadez en brazos o en piernas, pero que pasa en cuestión de minutos.

Aumento del volumen de la zona tratada, que suele remitir en pocos minutos. A veces en zonas delicadas como párpados, suele durar un poco más hasta 72 horas, después de la primera sesión.

En algunas personas luego de la aplicación del gas en abdomen, en brazos o en piernas puede quedar la sensación de dolor como el que ocurre luego de una sesión de ejercicio físico intenso, que suele remitir en 24 a 48 horas.

El efecto adverso es cualquier efecto no esperado o no deseado que ocurre con un tratamiento y se denomina secundario cuando ocurre como consecuencia del efecto principal o terapéutico.  Los efectos secundarios originados por la aplicación del dióxido de carbono suelen aparecer y desaparecer rápidamente. Entre ellos cuentan:

Sensación de crepitación, esta sensación se describe como ?sentir las burbujitas bajo la piel?, es por el enfisema subcutáneo generado por la aplicación del gas, es decir, es la presencia del gas en el tejido celular subcutáneo. Esta sensación aparece luego de la aplicación subcutánea.

Enrojecimiento y sensación de calor en la zona de aplicación del gas, esto ocurre por la vasodilatación originada por el CO2.

En algunas personas, luego de la aplicación de CO2 puede haber una sensación de relajación incluso somnolencia.

En ocasiones, tras la aplicación del gas en la región facial o en cuero cabelludo, por la vasodilatación originada por el CO2 puede ocurrir leve cefalea, que suele ser transitoria.

Con la aplicación intradérmica suelen aparecer unas ?ronchitas? en la zona de aplicación, que es el efecto buscado en realidad y ocurre por la vasodilatación local y la liberación de mediadores como la histamina. Este efecto es transitorio y suele pasar en cuestión de minutos.

Estas reacciones adversas y efectos secundarios deben ser explicados al momento de la primera consulta con el médico, para no llevarnos sustos ni sorpresas.  Además cada vez que iniciemos una nueva sesión debemos informar al médico cómo nos fue después de la anterior y cuando terminemos la sesión debemos comunicar a nuestro médico cómo nos sentimos.

Como repetimos ya varias veces, Carboxiterapia es una herramienta buenísima para la salud en manos expertas y responsables.